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La competición en los niños

Muchos padres se preguntan si es bueno que sus hij@s participen en actividades competitivas.

 

La respuesta es que sí, siempre y cuando se haga de forma sana y equilibrada.

 

La competición puede aportar a l@s niñ@s valores positivos; como el esfuerzo, el respeto, la cooperación, la autoestima y la superación.

  • El esfuerzo: La competición implica un reto, una meta que alcanzar. Para ello, l@s niñ@s tienen que esforzarse y trabajar duro, tanto individualmente como en equipo. Esto les ayuda a desarrollar hábitos de estudio, disciplina, constancia y responsabilidad.

– El respeto: La competición también enseña a l@s niñ@s a respetar las normas, los jueces, los rivales y l@s compañer@s.  Aprenden a aceptar las victorias y las derrotas con deportividad, sin caer en la arrogancia o el desánimo. También aprenden a valorar el trabajo de los demás y a reconocer sus méritos.

– La cooperación: La competición no tiene por qué ser individualista. Al contrario, muchas veces implica trabajar en equipo, coordinarse, comunicarse y apoyarse mutuamente. L@s niñ@s aprenden a compartir objetivos, recursos y estrategias, y a ponerse en el lugar de los demás.

– La autoestima: La competición puede mejorar la autoestima de l@s niñ@s, siempre que se haga desde el respeto y la motivación. L@s niñ@s se sienten orgullos@s de sus logros, de su progreso y de su capacidad. También se enfrentan a sus miedos, a sus dificultades y a sus errores, y los superan con confianza y optimismo.

– La superación: La competición estimula a l@s niñ@s a mejorar cada día, a buscar nuevos retos y a no conformarse con lo que ya saben o pueden hacer. L@s niñ@s se plantean metas realistas pero exigentes, y se esfuerzan por alcanzarlas. Así desarrollan su potencial y su creatividad.

Como vemos, la competición puede ser muy beneficiosa para l@s niñ@s, siempre que se haga de forma sana y equilibrada.

[alert type=green ]Para ello, es importante que los padres y los educadores acompañen a l@s niñ@s en este proceso, que les orienten, les animen y les feliciten por sus logros, pero también que les ayuden a aceptar sus limitaciones y sus fracasos.[/alert]

Lo importante no es ganar o perder, sino disfrutar del camino y aprender de la experiencia.

 

Pero ¿qué ocurre cuando la competición en l@s niñ@s es negativa?

 

La competición es una realidad que nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Vivimos en una sociedad que nos exige ser los mejores, los más rápidos, los más inteligentes, los más exitosos.

La competición en l@s niñ@s puede tener consecuencias negativas tanto a nivel psicológico como social. Algunas de estas consecuencias son:

Baja autoestima: L@s niñ@s que compiten constantemente pueden sentirse inferiores o fracasados si no logran sus objetivos o si se comparan con otros que tienen mejores resultados. Esto puede afectar a su confianza y a su autoconcepto.

  • Estrés y ansiedad: La competición puede generar una presión excesiva en l@s niñ@s, que se sienten obligados a rendir al máximo y a cumplir con las expectativas de sus padres, profesores o entrenadores. Esto puede provocar estrés, ansiedad, nerviosismo, irritabilidad o incluso depresión.

  • Agresividad y violencia: La competición puede fomentar actitudes agresivas o violentas en los niños, que pueden recurrir a la trampa, al insulto, a la burla o a la agresión física para conseguir sus fines o para defenderse de sus rivales. Esto puede deteriorar sus relaciones sociales y su convivencia.

  • Falta de cooperación y solidaridad: La competición puede hacer que l@s niñ@s se centren solo en sus intereses individuales y se olviden de los demás. Esto puede dificultar el trabajo en equipo, la cooperación, la solidaridad y el respeto mutuo.

– Pérdida del placer y la diversión: La competición puede convertir las actividades lúdicas o educativas en una obligación o una carga para l@s niñ@s, que pierden el placer y la diversión de hacerlas. Esto puede afectar a su motivación, a su creatividad y a su aprendizaje.

 

¿Cómo podemos evitar los aspectos negativos de la competición en l@s niñ@s?

Algunas recomendaciones son:

Fomentar la autoestima de l@s niñ@s: Debemos valorar y reconocer el esfuerzo, el progreso y las cualidades de l@s niñ@s, independientemente de sus resultados o de su comparación con otros. Debemos ayudarles a aceptarse y a quererse tal como son, sin exigirles más de lo que pueden dar.

– Reducir la presión sobre los niños: Debemos respetar el ritmo, las capacidades y las preferencias de los niños, sin imponerles metas inalcanzables o actividades que no les gustan. Debemos dejarles espacio para que se expresen, se equivoquen y se diviertan.

– Educar en valores positivos: Debemos enseñar a l@s niñ@s a respetar las normas, a los demás y a sí mismos. Debemos promover actitudes de cooperación, solidaridad, empatía y tolerancia. Debemos evitar la violencia, el insulto, la burla o la trampa como formas de resolver conflictos.

– Fomentar el juego cooperativo: Debemos ofrecer a l@s niñ@s oportunidades para jugar con otros sin competir, sino colaborando para conseguir un objetivo común. Debemos potenciar el sentido de pertenencia al grupo, la comunicación, la participación y la diversión.

Fomentar el aprendizaje significativo: Debemos adaptar las actividades educativas al nivel, al interés y a las necesidades de l@s niñ@s. Debemos estimular su curiosidad, su imaginación y su creatividad. Debemos facilitar su comprensión, su reflexión y su aplicación práctica.

La competición en l@s niñ@s no tiene por qué ser negativa si se hace con moderación, con respeto y con sentido lúdico.

Sin embargo, debemos estar atentos a los posibles efectos negativos que puede tener en su desarrollo y en su bienestar.

[alert type=green ]Como padres, profesores o entrenadores, tenemos la responsabilidad de educar a l@s niñ@s en valores positivos que les ayuden a crecer como personas felices y saludables.[/alert]

 

Como padres/madres  ¿Cómo actuar?, te ayudamos con unos consejos

 

  • Nuestra máxima debe ser: DIVERSIÓN PARA L@S NIÑ@S
  • El resultado es DIVERTISE y no GANAR. Gana quien se divierte, de lo contrario siempre pierde.
  • L@s niñ@s están en periodo de aprendizaje, son como pirámides y están construyendo su base. La altura de pico de esta pirámide va a depender siempre de su base. La base se construye desde la DIVERSIÓN.
  • ¿Ha ganado?, ¿ha perdido?, esas no son las preguntas, la pregunta es: ¿SE HA DIVERTIDO?
  • Si se siente presionad@ y no quiere correr NO CORRE, porque de hacerlo no se cumple con la regla máxima ¿SE VA A DIVERTIR?. Se le anima a que se lo pase bien, a que disfrute y a que no pasa nada, porque será determinante para un futuro que tenga claro que no se viene a pasarlo mal.
  • Si no quiere entrenar hoy ¿le obligo? la respuesta es NO. No se va a DIVERTIR y es posible que deje de hacerlo en sucesivos días.
  • Si no quiere correr ¿debo animarlo a que lo haga?, la respuesta es NO. Ell@s son pequeñ@s pero saben qué sienten en ese momento respecta su momento del NO. Es probable que a futuros si le hemos respetado esa decisión puntual continúe divirtiéndose más adelante.
  • ¿Y si no quiere hacer más atletismo?. No pasa nada, a otra cosa porque no se cumple la regla máxima, DIVERSIÓN. 

Quizá -quien sabe-, más adelante esté preparado para volver, si conseguimos que no le generara una mala experiencia.

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