Seguro habrás escuchado hablar de ésto pero lo mismo no lo tienes claro, o no lo suficientemente claro para poder aplicarlo en tus entrenamientos. ¡Te ayudamos!
La supercompensación es el proceso por el cual el organismo se adapta a un estímulo de estrés, como puede ser una sesión de entrenamiento intensa, y se recupera hasta alcanzar un nivel superior al que tenía antes. Es decir, el cuerpo se prepara para afrontar un nuevo desafío con mayor capacidad y resistencia.
Para que se produzca la supercompensación, es necesario respetar dos factores clave: el tiempo y la intensidad.
El tiempo se refiere al periodo de descanso que debe transcurrir entre el estímulo y la siguiente sesión de entrenamiento.
La intensidad se refiere al grado de dificultad del estímulo, que debe ser suficiente para provocar una fatiga significativa, pero no excesiva para evitar el sobreentrenamiento.
¿Cómo puedes aprovechar la supercompensación para mejorar tu rendimiento en una carrera de atletismo?
Lo primero que debes hacer es planificar tu entrenamiento de forma adecuada, alternando sesiones de alta y baja intensidad, y respetando los periodos de descanso necesarios para que tu cuerpo se recupere y se adapte.
Lo segundo que debes hacer es aplicar la supercompensación en la última semana antes de la competición, reduciendo el volumen y la intensidad de tus entrenamientos, pero manteniendo la frecuencia. De esta forma, llegarás al día de la carrera con tus reservas energéticas al máximo y con tu organismo preparado para dar lo mejor de ti.
La supercompensación es un concepto muy útil para mejorar tu rendimiento deportivo, siempre que lo apliques con criterio y siguiendo las recomendaciones de un profesional.
Recuerda que cada persona tiene unas características y unas necesidades diferentes, por lo que debes adaptar tu entrenamiento a tu nivel, objetivos y condiciones.
Seguro si lo pruebas te verás mucho más activ@ y preparad@ para la competición, ¿nos cuentas tu experiencia?.
